Caimari, a los pies de la Serra de Tramuntana, rinde homenaje al olivo y a uno de los productos más representativos de la gastronomía mallorquina: el aceite de oliva. La Fira de s’Oliva permite descubrir la estrecha relación entre el paisaje, la agricultura y la cultura local a través de puestos de productos de proximidad, artesanía y propuestas vinculadas a la tradición olivarera. El ambiente de las calles y la belleza del entorno hacen de esta cita una experiencia especialmente atractiva durante el otoño. Es una magnífica oportunidad para conocer el valor de los olivares de Mallorca, apreciar sus sabores y entender el papel que han desempeñado en la vida de la isla. Una escapada ideal para los amantes del turismo rural y gastronómico.
Campos de golf cercanos: Club de Golf Alcanada, Golf Pollença y Golf Son Termes.